Analiza la configuración inicial: Tómate un momento para observar la disposición inicial de las columnas y bloques. Identifica las columnas con menos colores o los bloques parcialmente ordenados que pueden ser más fáciles de completar al principio.
Mueve los bloques a columnas vacías o que coincidan: Para comenzar a organizar, traslada los bloques a columnas vacías o a columnas con el mismo color, asegurándote de priorizar los movimientos que creen columnas ordenadas desde el principio. Esto ayuda a reducir el desorden y abre más espacio para los movimientos futuros.
Usa el almacenamiento sabiamente: Si hay espacio vacío en el almacenamiento, utilízalo estratégicamente como un espacio temporal. Estas columnas te ofrecen flexibilidad y ayudan a liberar otras columnas que están casi completamente ordenadas.
Limpia completamente las columnas cuando sea posible: Concéntrate en llenar completamente las columnas con bloques del mismo color siempre que puedas. Esto te dará más espacio de trabajo y hará que las columnas restantes sean más fáciles de gestionar, especialmente en niveles más difíciles.
Ten cuidado con los elementos especiales: Algunos niveles tienen mecánicas adicionales, como la columna específica o los cubos ocultos. Presta atención a estos elementos, ya que introducen desafíos únicos que requieren planificación extra y movimientos estratégicos.
Gestiona la columna generadora: En los niveles con un generador, asegúrate de seguir cada nuevo bloque que aparece cuando eliminas uno de la columna. Esta función requiere planificación, ya que debes estar atento al suministro continuo de bloques y evitar llenar demasiado rápido tus columnas de trabajo.