La columna de miel agrega un nuevo nivel de desafío al restringir el movimiento de los bloques dentro de ella. Una vez que un bloque se coloca en esta columna, queda bloqueado y no se puede mover. El primer bloque colocado determina el color de toda la columna, y solo se pueden añadir bloques del mismo color.
Para completar la columna de miel, es necesario llenarla completamente con bloques del mismo color. Sin embargo, como los bloques no pueden eliminarse una vez colocados, es crucial planificar cuidadosamente para evitar errores que puedan limitar tus opciones de organización.
Esta mecánica anima a los jugadores a pensar con anticipación y a planificar sus movimientos de manera más estratégica. Manejar bien la columna de miel puede ayudar a despejar bloques de manera eficiente y a liberar más espacio en el tablero, convirtiéndola en un elemento clave para superar niveles más complejos.